Discriminación por lenguaje
La discriminación lingüística ocurre cuando una persona recibe un trato diferente debido a su lengua materna u otras características de sus habilidades lingüísticas. Por ejemplo, un empleado puede sufrir discriminación lingüística si en el lugar de trabajo se aplica una política de "solo hablar inglés", pero su idioma principal no es el inglés. También puede ser víctima de discriminación lingüística si recibe un trato inferior al de otros empleados por hablar inglés con acento, o si se le dice que no cumple los requisitos para un puesto porque su inglés no es lo suficientemente bueno. La discriminación lingüística también puede ocurrir si a una persona se le niega el acceso a empresas o servicios gubernamentales porque no habla, entiende, lee o escribe bien el inglés.